Las propiedades de la sed, de Marianne Wiggins
13 Jul 2024 por Isi
Las propiedades de la sed es la historia de los descomunales fracasos que nos depara la vida.
Abre el relato Rocky, un hombre de mediana edad que, durante un periodo de tiempo lo tuvo todo: construyó su propio rancho en el idílico valle de Owens, en California, gracias a su indomable voluntad de vivir en plena naturaleza junto a su mujer y a sus hijos gemelos, Sunny y Stricker. Su rancho, Las Tres Sillas, homenaje a Thoreau, acogía a todo tipo de gentes y el valle bullía de actividad. Pero la ciudad de Los Ángeles no paraba de crecer, y pronto se llevaron el agua del valle para abastecer a la bestia.
Ahora, lo único que queda son las ausencias: la mujer de Rocky murió después de una larga enfermedad cuando los niños eran aún pequeños, el valle se seca, y no reciben noticias de Stricker desde el ataque japonés a Pearl Harbour. Sunny regenta un restaurante en un pueblo que se vacía cada día, y la última idea del gobierno federal es crear un campo de internamiento para diez mil ciudadanos de origen japonés junto a Las Tres Sillas.
El encargado del campo, Schiff, un abogado hijo de inmigrantes que se enorgullecía de trabajar para este país que les acogió, de pronto se ve obligado a encerrar a miles de compatriotas en lo que es, a todos los efectos, una cárcel inmensa. Rocky litiga sin descanso y sin éxito contra el Departamento de Agua de Los Ángeles, y Sunny presenta platos dignos del mejor restaurante francés a diario en un local con el que es incapaz de cubrir gastos. Los personajes de esta novela luchan contra fuerzas que les superan.
No puedes salvar lo que no amas, pero solo con amar no basta para mantener la muerte a raya.
El estilo narrativo que utiliza Marianne Wiggins es abrumador en muchos sentidos. Salpica las páginas con frases y palabras en varios idiomas, y utiliza diferentes estilos de puntuación sobre párrafos y diálogos en función del personaje en el que se centra. La novela está dividida en partes de longitud dispar, con saltos en el tiempo que esclarecen momentos concretos de los personajes principales y secundarios pero, sobre todo, la autora crea un ambiente envolvente, incluso asfixiante, en las escenas culinarias. El restaurante de Sunny y la cocina de Las Tres Sillas se agrandan literariamente, y nos encontramos rodeados de conversaciones de fondo, extractos de los libros de cocina de la madre de Sunny, con las recetas y las anotaciones de la mujer, y un baile de platos y personajes entrando y saliendo de las estancias, saboreando, oliendo, experimentando el arte que emana de nuestra chef. Requiere dedicación y atención por parte del lector. (He de confesar que la cocina no ha sido nunca mi temática predilecta y que, aunque aprecio la originalidad de la novela, me ha costado seguir las páginas que se le dedica).
Es una historia centrada en un momento concreto de la vida de varios personajes en los que vemos la magnitud que tienen las desgracias en su pequeño mundo; una novela que he disfrutado precisamente por mostrar esa sensación de fatalidad, de talento desperdiciado, de injusticia. De lo que es la vida. Lo que ha sido para algunos, lo que puede ser, o lo que será.
No puedes salvar lo que no amas; y aunque levantes una fortaleza alrededor de tus seres queridos, la vida se acercará a ti y a ellos en modos que jamás has imaginado, toda tu fe no bastará para salvar a las personas y los lugares más cercanos a ti. Lo sabía, lo había aprendido, de vivir en este valle, de vivir en California, cuya primera prueba de supervivencia no va dirigida a tu estómago sino a tu sed, a tu alma.
Rocky, Sunny y Schiff tratan de salvar aquello que aman: a sus seres queridos, su tierra, sus sueños; quizás jamás tuvieron una oportunidad, pero tampoco pueden abandonar el campo de batalla porque, tal vez, en ese intento de salvar lo que aman es cuando iluminan un poco más el mundo.
Cada día que pasaba (…) parecía un indicio más de que había que atesorar hasta la última prueba de la propia historia, había que empolvarla para encontrar huellas, reabrir el caso para mantener la propia inocencia ante al abrumador testimonio de que cuanto amamos y cuanto hemos sido está condenado a desaparecer sin dejar rastro.
Título: Las propiedades de la sed
Autora: Marianne Wiggins
Traductora: Celia Filipetto
Editorial: Libros del Asteroide
ISBN: 9788410178090
Páginas: 607
Precio: 29,95€





Tu primera frase es tan contundente que de primeras no me llamaba mucho. No me apetecía sumergirme en una historia de fracasos. Pero luego sí que me has convencido. No lo dejaré pasar si se me cruza.
Besotes!!!
Buenas, Margari. Pues sí, a mí me ha dejado el poso de fatalidad, pero ha sido una lectura monumental y muy diferente en casi todos los aspectos literarios. Además, es muy envolvente y te enganchas a los personajes, con lo que se lee relativamente rápido para ser un libro tan largo.
Vamos, que la recomiendo. Es una experiencia.
Muchas gracias por pasarte. Besazo!
Ha estat per jo una bona novela,m’agrada la cuina, la terra i sobre tot, per esser d’una illa, l’aigua.Els personatges es fan tant propers que sembla que els coneixes i llegir es converteix en una carrera per saber què els passa.Crec que és bona literatura i molt recomanable.